Editorial

Personalmente, me siento vieja y me gusta pensar desde la vejez

By octubre 14, 2020No Comments

Personalmente, me siento vieja y me gusta pensar desde la vejez

Por Sol Scavino

Vejeces de las mujeres es un libro que surgió del encuentro con Rosario Aguirre, una maestra que conocí trabajando en el Grupo de Investigación Sociología de Género de la Facultad de Ciencias Sociales. Se acercó (la integrante más joven) invitándome a hacer un artículo juntas sobre desigualdades de género en el uso del tiempo en personas mayores. Nos interesaba mostrar el papel activo de las personas mayores en la producción de bienestar social. Lo hicimos a partir de dar cuenta del volumen de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, lo que nos condujo a cuestionar la estereotipada, mercadocéntrica y patriarcal visión de las personas mayores como “inactivas”.

Si en general es difícil reconocer el carácter de trabajo de las tareas domésticas y de cuidados, más complejo es verlo en las mujeres mayores.

Las charlas sobre el tema y el asombro ante los escasos antecedentes de investigación nacionales en torno a la temática desde una perspectiva de género, nos dieron ganas de hacer un libro. Considero que tuvimos la intención de poner sobre la mesa algunos puntos centrales que encontramos en los debates teóricos, la sistematización de indicadores y nuestras reflexiones. Ofrecemos más preguntas que respuestas.

Trabajamos sobre la idea de las vejeces como construcciones sociales heterogéneas. Planteamos la necesidad de profundizar el conocimiento sobre las experiencias de vida en torno a la jubilación, el abuelazgo, el vínculo con la muerte, la dependencia, la supervivencia farmacológica, la integración social, el acceso a la cultura, las identidades de género disidentes y su vínculo con el final de la vida, la violencia de género en las vejeces…

Es impensable no asombrarnos ante la escandalosa ausencia de reflexión y acción sobre la actual organización social de los cuidados en las vejeces. El papel de las mujeres como cuidadoras durante todas sus vidas y la ausencia de respuestas colectivas para su cuidado cuando lo necesitan son tan evidentes como un elefante en una habitación.

La necesidad de diseñar sistemas de cuidados de larga duración considerando como un eje central el papel de las mujeres mayores en la autodeterminación de sus vidas cotidianas se antepone como un desafío urgente para Uruguay y la región.

Este tema será un foco de trabajo durante estos años e implica pensar en aspectos tan cotidianos como la toma de decisiones dentro de las familias, los vínculos con les hijes y otros parientes, amigues, vecines, hasta aspectos más institucionales como el desarrollo de políticas públicas de cuidados. Además, abre la discusión sobre la decisión en primera persona del final de la vida, la intimidad y la sexualidad de las personas mayores, sus habitantes urbanos.

Podrían brotar miles de palabras y pensamientos más o menos organizados sobre cada uno de estos temas, pero creo que el libro en sí mismo es una invitación al debate colectivo sobre estos temas.

Personalmente, me siento vieja y me gusta pensar desde la vejez. Pensar en nuestras vejeces como generación.

Algo del orden del deseo de producir una sociedad más justa, menos violenta y más cuidadora, así como saberme acompañada por varias y diversas mujeres es cimiento emocional que sostiene mi trabajo en el tema.

 

Sol Scavino.

Es socióloga, investiga las desigualdades de género, haciendo foco en los cuidados en las vejeces en Uruguay en el marco de su doctorado en sociología. En el Grupo de Investigación de Sociología de Género, el encuentro con Rosario Aguirre acrecentó su interés por las vejeces de las mujeres, en el camino de escribir juntas el libro «Vejeces de las Mujeres: desafíos para la Igualdad de género en Uruguay».

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